El pasado viernes 27 de marzo, la Gran Sala del Teatro Baralt congregó a una nutrida representación del gremio artístico zuliano. El motivo fue doble: celebrar el Día Nacional del Teatro y rendir un merecido homenaje a la periodista y gestora cultural Marlene Nava. Bajo el título “Marlene Nava: en Maracaibo siempre”, el evento celebró el legado de quien fuera una guía, maestra y amiga para innumerables periodistas, artistas y cultores de la región.

La organización estuvo a cargo del periodista Alexis Blanco, quien, junto a la compañía residente Baralt Teatro Clásico, orquestó una velada que reflejó la excelencia y elegancia de esta dama zuliana, siempre comprometida con el rescate de la identidad regional.Entre las personalidades presentes destacaron Jesús Lombardi, director general del Teatro Baralt; la profesora Nelly Oliver, quien recibió un reconocimiento por su incansable labor en la formación teatral; Yazmina Jiménez, referente de la escena zuliana; y Carlos Guevara, director del grupo Barikai.
Todos se unieron en un mismo sentimiento para honrar el calor humano de Nava. Alexis Blanco detallo el cronograma previsto para este homenaje que al inicio sería en vida celebrando los 80 años de la cultura Zulianas, aprovecho también para elevar la solicitud de la recuperación de la escuela de teatro Inés Laredo así como el acondicionamiento con el objetivo de que este al servicio de los estudiantes y las personas que aman el teatro, momento en el cual estudiantes y egresados de la escuela con 48 años de trayectoria aplaudieron.El acto inició con puntualidad con la intervención de Leonardo Isea, actor y profesor de la Escuela de Teatro Inés Laredo, quien dio lectura al mensaje internacional del Día del Teatro, escrito este año por Willem Dafoe: “El teatro, como forma de arte total, puede hacernos ver lo que fue, lo que es y lo que nuestro mundo podría ser”.

La jornada continuó con la participación poética de Illa Izaguirre (Teatromampara) y un anuncio trascendental de Karla Castillo, hija de la homenajeada, quien informó que la Casa Gunther se convertirá en un museo: “Esta era la voluntad de mi madre, así lo quería ella”, afirmó conmovida.El escenario también vibró con el talento de Norimel Badell, Geraldine Suárez, Lisaura Morales, Walter Sambiagio y el pequeño Dylan Blanco —quien recientemente debutó en la capital con la obra Oscuro de noche—.

Las lecturas se entrelazaron con intervalos musicales de alta factura a cargo de la guitarrista Claudia Roncajolo (tataranieta de la poeta María Calcaño), la flautista Donatella Sambiagio y el violinista José Ferrer, junto a los hermanos Colina. Todo esto bajo una atmósfera visual diseñada por Martín Leal, que capturó la esencia colorida de Maracaibo. Con el El estreno: «La herencia de Juyá” El elenco, conformado por Montero (Carlos Bohórquez), Doris Chávez (Josefa), Romer Urdaneta (El Compadre) y Víctor Zabala (Josué), abordó una temática valiente y necesaria. La trama explora la realidad de la Maracaibo de antaño frente a la homosexualidad de Josué.

La interesante pieza teatral está basada en el texto “La herencia de Juyá”, uno de los últimos trabajos escritos por Marlene Nava. La obra, adaptada y dirigida por Alfredo Peñuela. Y fue merecedora de una lluvia de aplausos de todos los presentes que elevaron este reconocimiento y aceptación de la propuesta a la homenajeada.
Redacción propia de ©AptusPlus
